La respuesta rápida
Con pasaporte español, para atravesar los 22 países que recorrí de España a Japón solo tuve que tramitar tres visados: Irán, Turkmenistán y Rusia. El de Irán lo gestioné con la embajada en Madrid; el de Rusia, con el consulado en Barcelona. El de Turkmenistán fue otro mundo. Necesitaba una Letter of Invitation, o LOI, y un itinerario acordado antes de llegar conduciendo a la frontera.
Viajaba con mi Fiat Marea de 900 euros, matrícula española, desde Irán hacia Uzbekistán. Mi recorrido acabó siendo Bajgiran/Howdan → Ashgabat → Darvaza → Dashoguz → Shavat → Khiva. Os cuento cómo lo preparé, qué pasó al entrar, lo que costó y las cosas que habría agradecido saber antes. Este es mi viaje de 2025; los requisitos actuales hay que confirmarlos de nuevo.
La invitación: mi primer correo a Artem
El 2 de enero de 2025 escribí a Artem, de Travel Notoria, a travelnotoria@gmail.com. Le expliqué que salía de Barcelona con mi propio coche, que llegaría desde Irán y que quería cruzar Turkmenistán para seguir hacia Uzbekistán o Kazajistán. Le pregunté si podía ayudarme con la LOI para solicitar el visado a la llegada.
Respondió al día siguiente con una propuesta para el trayecto de Bajgiran/Howdan a Ashgabat, Darvaza y Dashoguz. La agencia se encargaría de la invitación y el registro, me recibiría en la frontera y organizaría una noche en Ashgabat y el acompañamiento en la ruta. Es un contacto real con el que viajé; conviene escribirle para comprobar qué puede organizar hoy y cuánto cuesta, porque mi presupuesto era de 2025.
Para iniciar el trámite envié una copia en color del pasaporte abierto, una fotografía con fondo claro y un formulario en Word. El formulario pedía datos personales y profesionales, visitas anteriores, fechas, lugares de entrada y salida e itinerario. También preparé un mapa con el recorrido exacto. No era una ilustración para adornar la solicitud: en los controles de carretera importaba que la ruta que condujera coincidiera con la declarada.
Mi formulario inicial pedía tres días de visado dentro de una ventana de abril. La LOI que finalmente emitió el Servicio Estatal de Migración el 10 de marzo de 2025 indica algo distinto y más preciso: invitación turística de una entrada, siete días de estancia, dentro del período 1–20 de abril de 2025. La copia de mi invitación con los datos personales ocultos permite ver la categoría, duración y ventana reales. La invitación es el soporte del visado; no debemos confundir esas cifras con las fechas exactas que acabaron figurando en el visado estampado. Yo recuerdo que las fechas autorizadas para mi cruce estaban muy cerradas y tuve que entrar y salir los días indicados. Antes de viajar, comprueba las fechas del visado final, no te quedes solo con las de la solicitud o la invitación.
Ahí noté mucho la diferencia con Irán. Mi visado iraní me daba catorce días de estancia y una ventana de varios meses para decidir cuándo entrar. En una vuelta al mundo en un coche antiguo, ese margen es oro: nunca sabes dónde te detendrá una avería. En Turkmenistán preparé la etapa como una cita con fecha y hora.
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Invitación oficial de 2025 · datos ocultos
Abrir invitación (PDF)Lo que pagué
Artem me presupuestó 355 dólares estadounidenses por los servicios de la agencia: LOI, registro, recepción en frontera, una habitación individual una noche en el hotel Ak Altyn de Ashgabat y apoyo de un guía de habla inglesa durante los dos días del tramo Darvaza–Dashoguz.
En la entrada pagué además unos 150 dólares en efectivo, según recuerdo, por diversos trámites, entre ellos una PCR y papeles del coche. No conservo aquí el desglose ni un recibo que permita atribuir una cantidad exacta a cada concepto, así que no lo presentaría como una tarifa oficial o vigente. Llevad dólares americanos en billetes en perfecto estado: en mi cruce rechazaban los que estuvieran rotos o deteriorados.
Al guía le di también 50 euros de propina. Fue una decisión personal, no una tasa. Me pareció una persona encantadora y muy profesional. Así, las cifras que puedo contar de mi caso son 355 dólares presupuestados por la agencia, unos 150 dólares que recuerdo haber pagado al entrar y 50 euros de propina. Puede haber otros gastos de combustible, comida o vehículo que no puedo reconstruir con precisión.

Entrar con el coche y llevar acompañante
Entré desde Irán con el Marea. En mi recorrido turístico, fuera de Ashgabat iba acompañado por una persona local en el coche; no podía hacer la travesía interurbana por mi cuenta. Ese acompañante no era Andrei. Reservar un asiento no era una ocurrencia logística: formaba parte de cómo se desarrolló mi viaje. La propuesta por correo hablaba de un guía para Darvaza–Dashoguz y de recogerme en la frontera; mi recuerdo del viaje es que hubo acompañamiento en los tramos fuera de la capital. Quien haga una ruta similar debe confirmar expresamente con su agencia cómo se organiza cada día.
Ashgabat era la excepción donde podía estar solo. Una tarde cogí el coche por mi cuenta. No tenía internet y, por alguna razón, los mapas que creía descargados no funcionaron. Conseguí volver al hotel, conectarme y vi un WhatsApp de un contacto que ni siquiera tenía guardado preguntando dónde estaba mi coche. Casi la lío. Fue una experiencia muy concreta de lo vigilado que me sentí allí, y también un recordatorio de no dar por hecho que los mapas offline se han descargado bien.
En la carretera había controles militares. Por eso insisto tanto en el mapa: si declaras una ruta, no te desvíes alegremente a otra carretera. Yo llevaba el itinerario pactado con la agencia y seguí sus indicaciones. No puedo convertir mi experiencia en una regla sobre cada control del país, pero sí recomendaría llevar a mano tanto el mapa como el teléfono de quien te acompaña.

Repostar antes de salir de Irán: una buena idea a medias
Antes de entrar en Turkmenistán reposté en Irán. Recuerdo haber pagado alrededor de 2 euros por unos 60 litros de diésel en aquel último tramo, pero no tengo un recibo que certifique ese total. La foto del surtidor muestra una carga concreta de 22,61 litros, un importe de 6.783 y 300 por litro. La pantalla no aclara si la unidad es rial, toman o una escala abreviada; por eso no puedo convertir ese importe a euros con rigor. Llevaba también combustible extra en un recipiente en el techo.
El problema llegó al salir de Turkmenistán. Intenté cruzar hacia Uzbekistán con el diésel que quedaba en el recipiente. Aunque lo había comprado en Irán, me obligaron a echarlo al depósito del Marea antes de dejarme salir. En mi caso no pude sacar combustible en un recipiente aparte. Es el tipo de detalle que cambia la planificación: calcula lo que consumirás dentro del país y evita llegar a la frontera de salida con un bidón lleno. Confirma las normas actuales para combustible y recipientes con tu agencia.

La carretera más dura que recuerdo
La ruta al norte fue, para mí, la peor carretera que había conducido en la vida. En algunos tramos había una explanada tan ancha que parecía tener cinco carriles, pero sin líneas claras y con una superficie destrozada. Había camiones de mercancías y poco más. Iba pasando de segunda a tercera, de vuelta a primera, buscando por dónde podía avanzar el Marea sin romperse.
Unos 300 kilómetros podían llevarnos alrededor de ocho horas. Esa es mi experiencia en aquel tramo, no un tiempo de Google Maps que puedas utilizar como promesa. Si una etapa parece corta sobre el mapa, ponle margen de verdad.
Al llegar sanos y salvos al destino del primer día, Andrei, que era ruso, sacó vodka. Me dijo que el primer chupito era por el conductor. Después de tantas horas esquivando agujeros, me pareció una tradición muy bien pensada. Na zdorovie. Aquella noche con Andrei fue de las más divertidas del viaje. Lo recuerdo como parte de la historia, aunque él no era el guía que viajaba conmigo en el coche.

Lo que me llevé de Turkmenistán
Me impresionó el contraste entre una capital enorme, el control que sentía sobre mis movimientos y las personas que conocí. El guía fue majísimo y muy profesional. Mi impresión personal fue que allí las oportunidades para la gente eran limitadas y que los sueldos eran bajos. No pretendo sacar una conclusión sobre todo un país a partir de unos días; sí contar por qué quise agradecerle su trabajo con una propina.
Si volviera a preparar ese cruce, empezaría por cuatro comprobaciones muy concretas: el visado final y sus fechas exactas, la ruta autorizada y el mapa que verá la agencia, los requisitos separados para el coche, y el dinero en dólares en buen estado. Descargaría los mapas y los abriría sin conexión antes de perder internet. Y calcularía los tiempos de carretera como los de una pista mala, no como los de una autopista.

Qué ha cambiado desde mi viaje
Turkmenistán puso en marcha un sistema de e‑Visa el 1 de octubre de 2026. La información consular que consulté todavía remite a los turistas a una agencia para gestionar la LOI. No sé si el sistema nuevo cambia el acompañamiento, la ruta o la importación temporal de vehículos. Antes de intentar esta travesía, comprobaría el procedimiento vigente en el portal oficial de e‑Visa, con la embajada competente y con una agencia local que acepte expresamente un coche extranjero.
Mi cruce no fue llegar a la frontera y probar suerte. Fueron meses de correos, un mapa, fechas que encajar y una persona al otro lado capaz de coordinarlo. Luego vinieron la carretera imposible, el mensaje preguntando por mi coche y el brindis por el conductor. Todo eso formó parte del mismo viaje.

Turkmenistán, en fotos
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Preguntas frecuentes
¿Puedo entrar en Turkmenistán con mi propio coche?
Yo lo hice en 2025 con un Fiat Marea matriculado en España. Pide a la agencia que confirme por separado la entrada de la persona y la importación temporal del vehículo en tus fronteras concretas.
¿Hace falta una LOI?
Mi entrada turística se organizó alrededor de una LOI. En 2026 se estrenó la e‑Visa; verifica cómo se relacionan hoy ambos trámites antes de pagar.
¿Puedo conducir solo por el país?
En mi itinerario no conduje solo fuera de Ashgabat; llevé acompañante local. En la capital estuve solo, pero aquella salida improvisada en coche acabó con un mensaje preguntando por él. Confirma las condiciones concretas del itinerario aprobado.
¿Cuánto costó?
Mi presupuesto de agencia fue de 355 USD. Recuerdo unos 150 USD adicionales al entrar, sin desglose documental, y di 50 EUR de propina. No son precios oficiales ni una estimación de lo que pagarás hoy.
¿La LOI era para tres o siete días?
El formulario que envié solicitaba tres días; la LOI emitida indica siete días de estancia en una ventana del 1 al 20 de abril de 2025. La duración y las fechas exactas del visado final deben leerse en el propio visado.
¿Puedo salir con combustible en un bidón?
En mi salida hacia Uzbekistán me obligaron a echar al depósito el diésel que llevaba aparte, aunque lo había comprado en Irán. Consulta la norma vigente para tu frontera.
Sigue el viaje
La ruta sigue en el diario de viaje de Volata di Peluca. También puedes conocer el Marea y leer cómo envié el coche de Chile a Australia.
