Todo empezó en India
En 2022 viajé solo al norte de India para recorrer 3.500 km en moto. El primer día conduje más de seis horas bajo la lluvia y mi iPhone murió. Terminé comprando un Xiaomi en una tienda a las afueras de Nalagarh que era mitad colmado, mitad tienda de teléfonos.
Sin acceso normal a mi SIM, Instagram fue prácticamente mi única forma de comunicarme. Empecé a contar el viaje por Stories de mejores amigos: primero el móvil roto, luego la comida, la gente, las carreteras y la moto. Sin buscarlo, estaba probando la forma de contar viajes que después se convertiría en Volata.
La semilla
Mis fieles 40 espectadores eran amigos y familia, pero yo estaba enganchado a contar lo que me pasaba mientras lo estaba viviendo. De vuelta hacia Delhi apareció una pregunta: ¿y si esto pudiera ser mi vida?
Al regresar a Barcelona, la idea siguió ahí. Si quería mezclar viajes y motor, tenía que empezar por algún sitio. Como todavía tenía un trabajo fijo, decidí empezar haciendo contenido de coches. Solo faltaba un nombre.
Volata di Peluca
No quería que el proyecto llevara mi nombre. Mi padre es italiano y los coches siempre me han llevado mentalmente a Italia, así que quería algo con ese sonido.
El día antes de una cena de Navidad, mi amigo Ernest mandó un sticker que decía “volatta di peluka”, como forma absurda de decir que al día siguiente habría fiesta. Me hizo mucha gracia. Lo italianicé un poco: Volata di Peluca.
Efecto mariposa
Así nació un nombre que no significaba nada concreto y que terminó significando todo el proyecto. Un teléfono roto en India llevó a unas Stories para 40 personas; aquellas Stories plantaron una idea; y un sticker entre amigos terminó poniéndole nombre.
A veces una carretera empieza mucho antes de que te des cuenta.
